A las 00.20 HRB de la pasada madrugada, al poco de retirarse todos a descansar, el responsable de la oficina de Pisco de la consignataria llamó por el canal 16. Preguntó por el capitán, pero Jorge ya estaba en su camarote, y no nos parecía que era momento para llamarle. La razón de su llamada era que dicho agente había enviado "un protesto", al que Jorge debía responder. Le contestamos que se lo diríamos en cuanto se levantara.
Hoy hemos descanso mucho, pues ha sido una noche muy, muy tranquila. No había prisa en levantarse, ya que no necesitábamos ni 24 horas para cubrir la distancia hasta Callao.
A las 07.30 HRB la temperatura ambiente era de 29ºC, la humedad relativa del 89%, la presión atmosférica 1015 mb, y el cielo estaba casi totalmente despejado.
Todos los barcos al entrar en la bahía se han identificado por radio, dando sus datos: nombre del barco, matrícula, número de tripulantes y nacionalidad de éstos.
Una hora más tarde hemos avistado focas nadando a unos 20 m del barco. A esa hora Jorge ha llamado a la consignataria, que ha dado el Ok para zarpar, aunque para ello antes habrá que llamar a la Costera para su autorización definitiva.
De repente hemos detectado que los tanques de agua dulce se habían quedado totalmente secos. Se han acabado, por tanto, las duchas diarias en los cuatro cuartos de baño interiores. Y tres de los cuatro wc también van con agua dulce. Todo esto, sin potabilizadora, es un problema, puesto que solo nos quedan las botellas de agua envasada. Estas son las que se utilizan para la cocina y comidas, y ahora si queremos emplearlas para otros servicios deberemos tener mucho cuidado con su consumo.
Antes de zarpar hemos empezado a preparar la maniobra, abriendo las bolsas de mayor y mesana.
A las 09.05 HRB la Costera de Pisco ha dado su autorización para levar ancla, preguntándonos por la hora estimada de arribo a Callao. Esta es las 08.00 horas de mañana lunes 23 de Marzo.
Además, la Costera nos ha señalado la obligación de reportarle de nuevo a las 20.00 horas de hoy por el canal 16, para informarle sobre nuestra posición, rumbo, velocidad y hora estimada de arribo a puerto. Estas comunicaciones diarias con las costeras, a las 08.00 h y las 20.00 h, son habituales tanto en Perú como en Chile. Nosotros hasta el momento no las habíamos hecho al estar navegando, a dichas horas, fuera de las aguas territoriales de estos países.
Veinte minutos después hemos levado ancla, dejando a las 09.50 HRB la luz roja del puerto General San Martín por babor, navegando rumbo Islas Chincha. Hemos aprovechado la amplitud de esta bahía, con poco viento en ella, para izar todo el velamen, y así coger una buena velocidad nada más salir a mar abierta.
Una vez fuera de la bahía, el viento era fuerza 3, del WSW, lo que nos ha permitido navegar a 7,5 nudos de velocidad.
Juan ha aprovechado la ocasión para grabar un video de esta buena y rápida salida rumbo a Islas Chincha. Estas islas están a unas 10 millas de la bahía, que acabábamos de dejar por popa, y hay que navegar hasta ellas antes de arrumbar Callao.
Estas pequeñas islas eran, en la segunda mitad del S.XIX, la principal fuente de ingresos fiscales de Perú por los grandes depósitos de guano que allí había. Por eso, fueron invadidas por España en Abril de 1864 al inicio del conflicto bélico hispano-sudamericano (1865-1866), y tras el cual España reconoció la independencia de Perú.
A las 11.45 HRB hemos dejado Isla Chincha Norte por babor y arrumbábamos Callao, con rumbo 330º. En esos momentos sonaba la música de Bob Dylan por los altavoces del barco. La navegación de esta mañana ha sido, de nuevo, una estupenda navegación a vela.
Hoy Fernando ha preparado un aperitivo a base de atún con pimiento rojo al vino tinto, foie gras, tostadas y patatas fritas. Y naturalmente cerveza para beber.
Mientras terminábamos con el aperitivo, él se ha puesto a batir huevos para hacer dos tortillas de patatas, ambas con cebolla, un poco de laurel y pimiento. Como la tripulación está dividida en sus gustos, ha preferido hacer dos tortillas, una mas cuajada y la otra menos. De todas maneras, todos hemos probado ambas, que estaban estupendas. Hemos visto que Fernando, que decía no cocinar, es - como se dice en Argentina - un "tapado", ya que cocina muy bien.
Además, José Luis ha preparado un segundo plato para esa comida del mediodía: salmón a la provenzal. Este espléndido salmón fue un regalo que hizo, a la anterior tripulación R5, un megayate en medio del Estrecho de Magallanes, al quedarse el PROS casi sin víveres.
Tras este festín, no había mas remedio que tumbarse a dormir una buena siesta. Y así ha sido.
El resto de la tarde ha sido muy tranquila, también con una navegación maravillosa. Va a ser una magnífica despedida de esta travesía, dejándonos un inmejorable "sabor de boca".
Antes del crepúsculo ha caído el viento, por lo que hemos guardado bien las velas en sus bolsas, y así continuar navegando a motor por la noche.
A las 18.15 HRB ha tenido lugar un precioso ocaso de Sol, que todos hemos disfrutado en cubierta.
Justo a las 20.00 HRB ha llamado Jorge a la Costera de Pisco para reportar, como nos habían indicado. La hora estimada de arribo en Callao seguía siendo las 08.00 horas de mañana. Media hora después estábamos en la posición (12º 58´,3 S, 076º 48´,1 W), a 59 millas de Callao.
La cena de hoy ha sido a base de picoteo, para el cual Jorge ha preparado unos hojaldritos de salchichas de Frankfurt con mostaza. Algo más tarde, salvo José Luis y Juan que tenían la primera guardia nocturna, los demás nos hemos retirado a nuestros camarotes a descansar.
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Esta ha sido una noche tranquila, muy tranquila. Esta bahía es como una laguna, y de noche no ha habido viento ni ola alguna. Esta mañana hemos cambiado la hora a bordo, ajustando los relojes a la hora oficial de Perú. Así, ahora la diferencia horaria con España es de seis horas.
Esta madrugada solo ha salido a faenar uno de los pesqueros de mayor tamaño que hay en esta bahía. Y ha regresado a primera hora de la mañana.
A esa temprana hora empiezan a verse multitud de bandadas de aves cruzando la bahía en dirección al mar.
En cada bandada van cientos de aves, volando muchas de ellas a ras de superficie. Hasta el mediodía no paran de pasar bandadas, aunque según avanza el día se va reduciendo el número de aves que migran.
A media mañana han salido a pescar un par de pequeñas embarcaciones. Una de ellas ha pasado a unos 50 metros de nosotros, y al ver nuestra bandera española uno de los pescadores ha gritado entre risas "ah, los del virus". Debe ser por ello por lo que la Costera nos mandó fondear tan lejos de las orillas.
El puerto General San Martín, el puerto mercante de esta bahía, tiene un largo muelle, además de varias grandes boyas para atracar los buques. Está situado en la orilla de poniente, al otro lado de la población de Paracas y la zona turística. A esta bahía afluye mucho turismo por sus amplias playas y sus buenos hoteles.
El entorno general es muy desértico, con algunas arboledas a nivel del mar. En la ladera de la península que da al mar, frente a la isla de San Gallán, existe un gigantesco dibujo, labrado en la montaña, denominado "El Candelabro". Ayer tarde, al pasar por El Boquerón, no pudimos verlo ya que estaba nublada la parte superior de esa ladera. Es del estilo de los dibujos de Nazca, aunque esté muy alejado geográficamente de éstos.
Hoy el desayuno ha sido un gran desayuno. Además del habitual jamón y lomo ibéricos, hemos sacado un magnífico foie gras y preparado pomelo de sangre. Fernando trajo de Santiago una barra de un buen foie gras, y hay que consumirla antes de desembarcar.
De acuerdo con nuestra oficina en tierra, debemos esperar al lunes próximo para arribar a Callao. Y no debemos llegar antes de las 08.00 HRB (hora de Perú), de forma que la Autoridad Portuaria nos señale el lugar de fondeo en la bahía, e iniciar después los trámites para nuestro posterior atraque y desembarque. Hoy todavía no hemos entrado en Perú, dado que solo hemos anclado en esta bahía, sin bajar a tierra. Por ello, y tal como habíamos pensado ayer, hoy es el día adecuado para revisar con calma el barco, y reparar alguna que otra avería. Tenemos una buena temperatura ambiental y no hay viento.
La reparación más importante que teníamos que hacer sin falta hoy, aunque sea de fortuna, es el ajuste del prensaestopa de la bocina de motor. Es por donde ha entrado agua a la sentina, como ya habíamos detectado hace nos días. Y esa ha sido la primera reparación abordada.
Más tarde, y esto ha llevado más tiempo, se han repasado varios elementos de la mayor. En concreto, los patines del grátil, el lazy-bag y el carril a nivel del puño de escota. Por un lado, se han sustituido los cabitos de unión de los patines al grátil de la vela, por otro se ha ajustado el sable de babor del lazy-bag dentro de su vaina, y por último se ha fijado el carril del pujamen a la botavara.
En la génova se ha revisado la baluma y su relinga. Ya a proa, se ha revisado la entrada de la cadena al pozo, pues a veces se lía al caer en éste. Y finalmente se ha vuelto a fresar un poco más el perfil que bloqueaba el sector del timón, asegurándonos así que no tengamos más problemas en los virajes a estribor.
Antes de la comida hemos tomado un buen aperitivo a base de ensalada de palmitos con espárragos blancos, y patatas fritas, tomando cerveza y vino blanco para beber.
Después, ya para comer, Juan ha preparado un estupendo arroz blanco con huevos fritos y tomate. El arroz, a pesar de ser arroz basmati, estaba muy sabroso y en su punto de cocción. Una sencilla, pero deliciosa comida.
Hoy el encargado de la oficina en Pisco de la consignataria, que hemos escogido para Callao, nos ha pedido copia de la documentación del barco. En concreto, nos ha pedido el Certificado de Navegabilidad y la Autorización de Zarpe de Chile. Nosotros no tenemos escaneado ninguno de estos documentos, por lo que José Luis ha fotografiado el segundo de ellos, y se lo ha enviado a nuestra oficina en tierra. Desde allí, a las 17.00 HRB - o sea, las 23.00 h en España - han enviado copia de ambos documentos a la consignataria. Lo sorprendente es que la oficina de Callao/Lima de esta misma agencia ya conoce esa documentación. Esto demuestra la descoordinación existente entre las oficinas de una misma empresa.
Al anochecer hemos encendido la luz de bañera, que permanecerá encendida toda la noche.
Tal como ayer se le comunicó a la Costera, tenemos previsto zarpar mañana domingo por la mañana rumbo Callao. A las 18.30 HRB la consignataria ha enviado un email comunicándonos que el PROS no debía moverse de la posición actual sin su autorización previa. Nuestro capitán ha contestado a ese mensaje diciendo que mañana levaremos ancla como estaba previsto.
La cena, preparada por Jorge, ha consistido en costillas en salsa, con patatas, pimientos y tomate. Para ello ha cocinado un costillar entero, que le ha quedado muy jugoso. Ha sido un plato de costillas delicioso. Para beber hemos tomado, como siempre, un buen vino tinto chileno.
Después de cenar hemos visto todos juntos, en la TV del salón, un CD de una película americana realmente mala: "Encuentro mortal". Es una película tan mala que, como suele suceder en estos casos, nos ha "atrapado" a todos, viéndola hasta el final. Increíble.
Tras la película, todos nos hemos retirado a descansar.
Eran las 03.00 HRB, hora de Chile y dos menos en Perú, cuando empezaba la segunda guardia nocturna, la que hoy nos tocaba a Fernando y a mí. Él me ha propuesto que cada uno hiciese una hora, descansando el otro mientras tanto, y alternándonos así las cuatro horas. Es una forma diferente de hacer estas largas guardias, y a mi me ha parecido bien. En cualquier caso, las primeras tres horas he estado despierto, aprovechando la segunda hora, mi hora de descanso, para tomar notas, etc. De música de fondo en esta guardia hemos tenido la voz de Mª Dolores Pradera.
Al empezar la guardia, las condiciones meteorológicas eran ligeramente distintas a las de ayer temprano. En efecto, la temperatura era un par de grados superior, en concreto teníamos 29ºC, la humedad relativa algo inferior, el viento era solo fuerza 2, y una corriente mayor, de 1,5 nudos, en dirección NW.
Y estábamos en posición (15º 08´,4 S, 076º 29´,5 W), a unas 85 millas de Paracas. Nuestra velocidad era de 5 nudos, y el rumbo 015º.
Esta noche ha entrado el otoño, al igual que en el hemisferio Norte la primavera. Esto significa que nosotros hemos salido de España en invierno, hemos navegado en verano y otoño en el Pacífico, y regresaremos en primavera a nuestro país. Es decir, habremos pasado por las cuatro estaciones del año en solo 3 semanas.
Cuando José Luis nos ha relevado, a las 07.00 HRB (hora de Chile), ha metido motor ya que la velocidad había ido bajando, y el viento era inestable. Nosotros nos hemos retirado a nuestros camarotes a descansar un par de horas.
Después del desayuno, a las 10.00 HRB (siempre hora chilena), aprovechando el día soleado que teníamos, algunos tripulantes han hecho la colada, que han colgado a secar en los guardamancebos.
En esos momentos veíamos, a pocos metros a estribor, la típica imagen de "mar hirviendo", la que usualmente está motivada por la presencia de un banco de peces en superficie, que están siendo acosados, por debajo, por sus depredadores naturales.
Con una mar tranquila como la de hoy, se ha revisado el velamen, sobre todo la génova, corrigiendo algún pequeño defecto en su baluma.
A las 12.00 HRB hemos vuelto a tener problemas con el timón a estribor, teniendo que repetir la maniobra de estos días pasados: meter motor, aproarnos para arriar velas, y dar vueltas en círculos de forma que Fernando pudiese fresar con tranquilidad. Estábamos en (14º 22´,6 S, 076º 31´,5 W).
Una vez izadas las velas de nuevo, y a rumbo, Fernando ha puesto un CD con música variada, sonando de entrada el caribeño Bob Marley.
A continuación, hemos estado charlando en la bañera. Nuestro rumbo nos lleva directos a la Isla de San Gallán, situada frente a la Península de Paracas. Tres ésta está situada la bahía, nuestro destino de hoy. El tema de conversación era la recalada en ella.
Después, mientras Jorge cocinaba, Juan escribía la crónica diaria que hoy le tocaba a él. Y Fernando y José Luis revisaban el sector del timón en su compartimento bajo el camarote de popa.
A las 14.00 HRB Juan ha avistado tierra, gritando como corresponde "tierra a la vista". Era Punta Carreta, en el continente. Por los altavoces del barco sonaba, en ese momento, la maravillosa voz de Ella Fitzgerald, acompañando perfectamente el ritmo del PROS.
Veinte minutos mas tarde, Jorge sacaba a la mesa un delicioso pastel de berenjenas y atún, recién salido del horno.
Tanto por la suavidad de la masa bien horneada, como por el fantástico relleno, este es otro plato estrella de nuestro capitán-chef.
De todas maneras, el cocinero se nos ha quejado hoy de nuestros continuos aplausos a sus creaciones, ya que en su opinión, ésto le impide seguir mejorando en la cocina. Naturalmente, nosotros no estamos de acuerdo con esa queja suya.
A las 15.15 HRB, con una suave brisa de 4 nudos y poca mar, hemos vuelto a meter motor, aproarnos y arriar velas. En esta ocasión se trataba de revisar la funda de la mesana.
Poco a poco nos hemos ido aproximando a la Isla de San Gallán, cuya cúspide estaba cubierta de nubes. Esta isla es una importante reserva natural.
Y a las 18.30 HRB pasábamos por El Boquerón, el canal entre esa isla y la Península de Paracas, avistando focas nadando cerca del barco.
Estaba anocheciendo cuando hemos virado, arrumbando Bahía de Paracas.

Entrando en la bahía hemos recibido, a las 20.40 HRB por el canal 16, una llamada de la Costera de Pisco, pidiéndonos los datos del barco - nombre, eslora, etc. -, nuestro destino y los datos de todos los tripulantes: número de ellos, y de cada uno de nosotros el nombre, la nacionalidad y la edad. En un primer momento, la Costera nos ha negado el derecho de fondeo en la bahía por haberse cerrado totalmente el país. Nosotros le hemos alegado que estamos en tránsito hacia Callao, donde tenemos punto de atraque en la Escuela Naval militar de Perú, y tenemos averías a bordo que precisan reparación, al menos de fortuna, por lo que no podemos seguir navegando. Ante nuestra insistencia, y seguramente tras haber contrastado la información sobre nuestro destino, nos ha preguntado por la agencia consignataria que hemos contratado en Callao. Y nos han pedido que le enviásemos la documentación correspondiente a nuestros datos. Vía email se les ha pasado un mensaje con los datos del barco, del destino y de la tripulación, además de los datos sobre la consignataria.
Tras un largo intercambio de llamadas, la Costera ha accedido finalmente a nuestro fondeo, dándonos un triángulo de posición en la bahía para que anclásemos en él. Al preguntarles nosotros por la profundidad en dicho triángulo, nos han respondido que 29 metros, profundidad adecuada para un mercante, pero no para un velero de 21 m de eslora, y solo 100 m de cadena. Ante nuestra queja, el práctico del puerto General San Martín de esta bahía, que estaba escuchando por radio nuestra conversación, le ha dicho al marinero de la Costera que nosotros "eramos un bote de recreo", lo que aquel ha entendido perfectamente. Entonces nos ha dado un nuevo triángulo de posición, con solo 7 m de profundidad.
Hemos fondeado a las 21.30 HRB en mitad de la bahía, muy alejados de todas sus orillas, y por supuesto de la posición que nos había recomendado nuestro amigo AlbertoM. La situación era exactamente (13º 48´,8 S, 076º 16´,3 W).
La cena ha consistido en "una picada", un picoteo, a base del delicioso foie gras que llevamos a bordo, con tostadas y vino blanco chileno. Tras encender las luces de bañera, para dejarlas encendidas toda la noche, nos hemos retirado todos a descansar. Al estar anclados, esta noche no hacen falta guardias nocturnas.
Esta mañana he entrado de guardia a las 07.00 HRB (hora de Chile). Las condiciones meteorológicas eran muy parecidas a las de ayer a primera hora de la mañana. En efecto, la temperatura era de 26ºC, con 90% de humedad relativa, 1014 mb de presión atmosférica y el cielo parcialmente nublado. El viento en ese momento era fuerza 5, de componente SE, y teníamos marejadilla con una corriente de 1,2 nudos en dirección Oeste. Avanzábamos a 7 nudos de velocidad, con Rumbo 005º.
La guardia solitaria "de las 07 h" es una guardia cómoda, ya que uno se incorpora a ella después de descansar bastantes horas, y además se navega con luz de día. La música de fondo la sido la de mi IPod, así que he escuchado la que emocionalmente más me apetecía en esos momentos. Al empezar la guardia escogí la sexta sinfonía de Beethoven, "Pastoral", que siempre me ha gustado escuchar a bordo. Después han seguido otras sinfonías del mismo compositor.
En esta guardia no he visto, en la pantalla del plotter, un solo barco en 150 millas a la redonda. En cambio, en torno al barco han estado revoloteando unas pardelas. Al salir de la guardia estábamos a 350 millas de Lima, en posición (17º 02´,2 S, 076º 23´,1 W). Y me he bajado a descansar una hora.
A bordo continuamos con el horario oficial de Chile para mantener nuestros "biorritmos", no alterando así horarios de comidas ni guardias nocturnas. A las 11.00 HRB - es decir, las 09.00 h en Perú - teníamos marejada, manteniéndose iguales el resto de condiciones meteorológicas. A esa hora hemos desayunado todos juntos, tomando el típico desayuno PROS.
La vida a bordo es bastante placentera, ya que el barco navega muy, muy bien. Hay buenos momentos para la lectura, para escribir mensajes a los familiares, para disfrutar de la visión del mar y el lejano horizonte, y también para tener interesantes tertulias. En éstas sobresale la participación de José Luis, a quien Jorge cariñosamente llama "Luisipedia", por su extenso conocimiento general, y su excelente memoria.
Hoy para comer hemos tomado, preparada por Jose Luis, una albacora al horno con patatas a lo pobre, que estaba deliciosa. Y naturalmente acompañada de buen vino chileno. Poco a poco vamos reduciendo el stock de vino a bordo.

A la velocidad que estamos navegando desde que salimos de Algarrobo, hemos estimado arribar a Callao pasado mañana sábado. Esto es mucho más rápido que sí hubiésemos navegado costeando, como estimaba el programa de simulación que utilizaban los tripulantes de la etapa R5 en Chile, antes de nuestro zarpe el pasado día 11. Sin embargo, nuestra oficina en tierra nos ha indicado que no debemos llegar a Callao antes del lunes que viene, día 23. Esto se debe a las exigencias administrativas peruanas, lo que altera, una vez mas, todas nuestras expectativas anteriores. Por ello, hemos preguntado a nuestro amigo AlbertoM, que también fue tripulante en la etapa R5 anterior y que vive en Lima, por posibles fondeaderos al Sur de Callao. Se trata de buscar un lugar en el que anclar un par de días, aprovechando ese tiempo para revisar el barco, y reparar alguna que otra avería. Alberto nos ha recomendado la bahía de Paracas, en Pisco, situada a unas 120 millas de la capital peruana. Esta es una bahía muy amplia, y muy bien protegida de vientos nocturnos. Él nos ha especificado incluso el mejor lugar de la bahía para fondear: frente a un hotel en la zona turística. Por tanto, a las 16.00 HRB (hora de Chile) hemos decidido arrumbar Paracas, poniendo Rumbo 030º.

A las 18.00 HRB nos ha cruzado, a media milla a babor, el pesquero Huacho Cinco, al que Jorge ha llamado por radio para saludarle. Es el primer barco que nos pasa tan cerca en toda la travesía. Diez minutos después de esa corta conversación, el pesquero nos ha llamado de nuevo por el canal 13, preguntándonos si habíamos visto algún otro pesquero por esta zona a lo largo del día. La respuesta ha sido afirmativa, aunque era un pesquero que hemos visto en el horizonte, y no llevaba AIS, o al menos no lo llevaba activado. El Huacho Cinco quería, evidentemente, conocer las acciones de sus competidores en estos caladeros.
A continuación, Fernando ha revisado el sistema de reenvío de la driza de la génova a la bañera, ya que a veces se atasca en alguna de las poleas a la altura del palo de la mayor.
Por otro lado, dos horas mas tarde, justo antes del crepúsculo, hemos tenido que repetir la maniobra de días pasados de meter motor, arriar velas y dar vueltas en círculos. De esta forma, Fernando a podido fresar de nuevo el perfil. Estábamos a poco más de 70 millas de la costa peruana, aunque algo más lejos de Paracas.
Ya anochecido hemos visto que la bomba de achique de la sentina trabajaba sin parar. Tenemos, por tanto, un problema con la bocina de motor, y la prensaestopa que la cierra. Una razón más para fondear en Paracas, e intentar reparar esta avería.
La cena ha sido a base de "picoteo", una "picada", acompañado de vino espumoso para celebrar nuestra buena navegación, y el hecho de la autorización ayer de fondeo en la bahía de Callao. A pesar de que hoy hayan retrasado la fecha de arribo.
Esta noche, en un claro de cielo hemos visto brillar la intensa luz, reflejo del SOL, de la Estación Espacial Internacional ISS. También hemos visto la Luna, que hoy tenía 25 días de edad.
Mañana tengo la segunda guardia, "de 03 h a 07 h" (horario chileno), así que me he retirado pronto a descansar.